Archivo para mayo, 2009
Cosecharás tu Siembra
Recién llego de 9 de Julio, provincia de Buenos Aires, y me encuentro con esta nota en La Nación. Al margen, Clarín no se da ni por aludido y en cambio publica esto, y Critica lo pone así.
La intención de este post no es analizar cómo reacciona cada diario a una misma contingencia (que a veces es un analisis que me divierte), sino dar fé: debiendo estar ya en plena campaña de siembra, puedo asegurar que “todavia no se ha sembrado una hectárea de trigo”.
Los motivos que argumenta el productor citado en las notas, son textualmente los mismos que escuché de los especialistas en la zona donde estuve hoy: la incertidumbre económica-política-climatológica.
Futurología Agricola. las proyecciones meteorológicas anuncian para Julio-Agosto el fin del fenómeno de La Niña (sequía) y el comienzo del ciclo de El Niño. El principio de la primavera es cuando se hace la siembra gruesa de Soja (Soja de Primera).
La cuestión es que en situaciones de estabilidad, probablemente la campaña de trigo hubiera sido un fracaso igual -por el clima desfavorable-, pero si se cumplieran los pronósticos, y lloviera un poco más durante la segunda mitad del año, la campaña de soja debería ser exitosa.
Según el oficialismo, la soja debería ser exitosa con crisis, sequía, meteoritos y todo: dicen que es un yuyito que crece solo. El tiempo dirá y en Diciembre veremos.
Nos falta valor
Estamos como estamos porque no generamos el valor suficiente.
Evadimos impuestos porque los impuestos son altos. Los impuestos son altos porque no generamos el valor agregado suficiente como para que sean bajos en relación con lo que generamos.
Nuestros sueldos son bajos porque, como empleados, no generamos el valor suficiente. Si generáramos más valor, nuestros sueldos serían más altos, generando mejores condiciones y mayor competencia entre los empleadores, quienes nos veríamos obligados a agregar valor a nuestros empleos para reternos.
Nuestros beneficios son bajos porque no generamos el valor suficiente (y porque los impuestos son altos).
Los servicios públicos son ineficientes porque a ninguno de los que trabajamos ahí nos importa la experiencia del usuario.
Los privados son ineficientes porque a la larga pensamos que es problema del dueño.
Los dueños somos ineficientes porque pensamos que la culpa es de nuestros empleados.
Constantemente estamos nivelando para abajo, porque somos una sociedad de mediocres. Y en cuanto alguno de nosotros tiene una chispa de virtuosismo y logra ver la luz, nos ocupamos de achatarlo (o bien lo echamos del país).
Lo más mediocre es que nivelar para abajo es nuestro consuelo para sentirnos más alto. Así es como aplaudimos a los que triunfamos en el exterior, porque nos sentimos identificados, con un nacionalismo ficticio: como si los millones que ganamos los tenistas nos elevara como sociedad.
Somos mediocres porque nos preocupamos más por la ficción que por la realidad (si es que existe tal cosa). Y porque hasta creamos ficciones a partir de las realidades. Porque es lo que nos gusta consumir. Porque preferimos consumirnos en vez de ahorrar. De esta forma, los que ahorramos y tenemos una prosperidad legítima relativa “a alguien debemos haber cagado”.
Y así es que se fugan los capitales. Aunque los capitales no se fugan. Los capitales no son presos de nadie. De hecho ni siquiera tienen vida propia. Los dueños de los capitales decidimos trasladarlos a otro país en donde generen un valor agregado mayor o constante o seguro o las tres al mismo tiempo, vale esto último para capitales de cualquier tipo.
De alguna manera, cuando el mundo entero se está dando cuenta de que en el nuevo modelo deja de existir el juego de suma cero, nosotros seguimos pregonando la profundización del modelo anterior.
Nos falta valor para darnos cuenta de todo esto y empezar a cambiarlo. Nos falta cabeza para tener paciencia y entender que no es un cambio de la noche a la mañana. Y probablemente si alguno de nosotros empezara, lo tildaríamos de iluso y lo incentivaríamos a abandonar sus ideales.
Nos falta valor para agregar valor. Pero es más fácil seguir así.
Peor que Bucay…
Es preocupante el nivel de la educación universitaria pública a mediatarde. Profesores, contenidos y alumnos, no se salva nadie (no nos salva nadie). Un ejemplo:
Bucay puede escribir lo que quiera. Puede plagiar a quien quiera. Puede atender a quien quiera. Pero que usen este cuento suyo, (que probablemente ni siquiera sea suyo), en una clase de Adm. del Personal de la U.B.A me parece preocupante, por el nivel del contenido.
Peor que el cuento y su contenido, es que una de las consignas es realizar “…como consultor, un análisis de situación y el planteo de una nueva propuesta para sus súbitos(*), ya que las finanzas del reino se encuentran en bancarrota a causa de no haber logrado ni el acopio de vino ni el cobro de impuestos. Realice un informe diagnostico y una propuesta para lograr la contribución de los habitantes de Uvilandia.”
Clase a clase es más fuerte la sensación de que me toman de pelotudo.
(*) Constantemente habla de súbitos. Que una vez se haya comido la “d”… pero ¿Todas?¿De dónde lo copiaron y por qué no se tomaron el laburo de releerlo?
De todas formas la solución al problema planteado me parece clara: El rey debe contratar a un equipo de funcionarios públicos, preferentemente encabezado por Abad, Moreno o Montoya -el último es el candidato más fuerte, dado que está desempleado. El equipo deberá ayudar a implementar una moratoria y un blanqueo de capitales. El año que viene se reformulará todo el sistema tributario de Uvilandia.
Por otro lado, el Rey es un iluso: piensa que el terreno de Juan va desde el monte hasta el rio, cuando en realidad todo el pueblo sabe que tiene otros terrenos al otro lado del río. Para solucionarlo a partir de ahora se implementará el COTI. Se empezará a trabajar utilizando una poderosa tecnología satelital para detectar construcciones no declaradas. El rey se llevará una sorpresa cuando descubra la pileta in-out y la cancha de paddle que construyó Juan.
Podría seguir con las retenciones al vino, los impuestos a las jarras, etc. Pero ya me aburrí.
Uvilandia, un país en serio.
UBAlandia a la tarde es una lágrima. Y lo peor de todo es que boché el primer parcial.
…La calidad de los administradores del mañana! La que nos espera! (Me hago cargo).
Intrapreneurship: ¿¿¿En Argentina???
El Cronista publicó ayer esta nota: Empresas en busca de sus emprendedores internos, que en realidad está basada en otro artículo de The Economist y algunos otros documentos (que no logro encontrar -estaría bueno que sean un poco más específicos con las fuentes).
En líneas generales, lo que El Cronista dice es que la tendencia indica que “las corporaciones tradicionalmente fueron reticentes a apoyar ideas arriesgadas; pero ahora esto puede cambiar, aplicando las metodologías del venture capital.” (?)
Más allá de la poca claridad del artículo, me planteo la siguiente pregunta: ¿Es aplicable el modelo de Intrapreneurship en Argentina?
Argentina: país con poca sin estabilidad económica, social, legal, institucional, etc. Donde según Jorge Etkin, (director de la Licenciatura en Administración de la Universidad de Buenos Aires) los modelos de negocios deben tener un horizonte de planeamiento de corto plazo para tener alguna chance de éxito, o dicho en otras palabras, el empresariado argentino es (y aún peor, debe ser) cortoplacista.
En principio, el Intrapreneurship podría ser aplicado en todo el universo de empresas: Pequeñas, medianas o grandes. Sé que el razonamiento que sigue es una generalización, y entiendo que pueden existir excepciones. Pero sospecho que para que el proceso rinda sus frutos en productividad, debería ser practicado en un número de empresas significativo; de poco sirve, a nivel País, que la práctica del Intrapreneurship sea la excepción de algunas pocas empresas.
Este otro artículo de The Economist tiene una frase que creo muy acertada y aplicable al escenario local: “…el Intrapreneurship intenta incentivar a los empleados full-time para que piensen como Emprendedores, a cambio de un sueldo fijo y la promesa de una jubilación”. En este sentido, si bien existen las herramientas para motivar en esta dirección (de hecho afuera se usan), claramente la forma de hacerlo no es la de un sueldo fijo, y entiendo que el empleador local está muy lejos de cambiar sus prácticas al respecto (excepto por Don Carlos, el de la propaganda de AFIP, que los blanquea a todos).
La cuestión es que en la Empresa Argentina, el empleado es considerado (y autoconsiderado) estríctamente empleado, y en el caso en que tenga la capacidad creativa, el “gen emprendedor”, el carácter y los conocimientos, es altamente probable que comience con el Emprendimiento a las 6 de la tarde (cuando se va de la oficina).
Y en el caso de que estemos frente a un tipo medio raro, que así y todo proponga una nueva idea de negocios, siempre está la posibilidad de un jefe que, de antemano, conteste “No va a funcionar Gutierrez. Póngase a trabajar y no pierda más el tiempo, hágame el favor.”
Pega la Vuelta
“A la realidad le gustan las simetrías y los leves anacronismos” dice en Jorge Luis Borges en El Sur (Ficciones). Estoy convencido de ello. Y porque lo único que no comparto con JLB es su cobardía (por no admitir que lo que en realidad está haciendo es Ciencia, y no Literatura -y en mucho menor medida Ficción), es que me tomo el enorme atrevimiento de intentar teorizar acerca de todo esto.
Antes que nada me pongo a la defensiva: ¿Quién soy yo para acusar a Borges de cobarde? Nadie. Digo cobardía porque, bajo la etiqueta de Literatura/Ficción, pienso que se escuda en la no-necesidad de contrastar lo que escribe y, de ahí, la irrefutabilidad de sus afirmarciones. Lo dicho, no resta a su genialidad: muy por el contrario, suma, porque con esto logra que sus teorías sean enternas.
Ahora sí, “¡a las cosas!”: En este post de hace algunos días digo: “…No existe la solución definitiva de problemas: existe el “reciclaje” de problemas, que es como pasar de nivel. Una vez “solucionado” un problema, este se reinventa, volviéndose más complejo“. Creo que básicamente, este es el punto de partida por el cual la historia se repite.
¿Por qué a mí? Cualquier nivel de historia (universal, américana, europea, etc.) puede ser interpretado como la sumatoria de las historias personales de algunos hombres que protagonizaron algunos sucesos que hoy consideramos relevantes y, por convención colectiva, decidimos recordar. JLB lo expresa claramente en El Jardin de los Senderos que se Bifurcan: “Todas las cosas le suceden a uno precisamente ahora. Siglos de siglos y solo en el presente ocurren los hechos; Innumerables hombres en el aire, en la tierra y el mar, y todo lo que realmente pasa me pasa a mí…“
“Nadie nace sabiendo”. Me parece lógico que todos los seres humanos tengamos problemas similares, a los que debemos enfrentarnos a lo largo de nuestra vida. Entonces, es también lógico que, como sociedades, generemos los mismos problemas a medida que la humanidad se va reciclando por el fluir natural de los componentes: unos nacen, todos mueren.
Selección Natural. El hecho de que la solución de un problema lo vuelva más complejo no solo le da la razón a Darwin, sino que también me explica el porqué de la similitud (aunque nunca identidad) de, por ejemplo, las crisis mundiales. Debe ser por esto que cada vez le encuentro más sentido a la frase que más o menos dice “si conocemos la historia, podemos prever con mayor claridad el futuro”: a la larga, somos todos humanos, todos pasando por etapas simialres a lo largo de la vida, con problemas similares, pero cada vez más complejos. Probablemente esta sea otra de las razones por las que “vivimos en tiempos cada vez más complejos” ¿Qué de esto nos sorprende? ¿Qué esperamos que suceda? y lo mejor de todo ¿Cómo esperamos que suceda?
¿Cómo esperamos que suceda? Me animo a una respuesta para esta última pregunta: cada vez más complejo, cada vez más exigente, cada vez más rápido…
Una Buena Racha
Que ya terminó (no llegué a escribir el post).
Parece que alcanza: Discutiendo con El Príncipe
Maquiavelo sigue teniendo razón.
Muchos estamos hablando del nuevo paradigma, en mayor o menor medida. Muchos hablan de la autenticidad, la esencia y la transparencia como factores fundamentales a la hora de emprender (en el sentido de “tomar el camino con resolución de llegar a un punto”) .
Sin embargo, el Gran Niccolo todavía sigue siendo tan actual como hace varios siglos: “Todos ven lo que tu aparentas; pocos advierten lo que tu eres”.
Se me ocurren dos alternativas para esa vigencia. Una de ellas me alienta más que la otra.
La primera es que toda esta gente que profesa la autenticidad, en realidad está verseando. Que no se la creen ni ellos, que es “puro marketing” y en el fondo lo que están haciendo es “parecer”. Estamos frente a una hipocrecía doble. Maquiavelo me diría que “En general los hombres juzgan más por los ojos que por la inteligencia, pues todos pueden ver pero pocos comprenden lo que ven” Y que esto ni ha cambiado ni va a cambiar, aunque la moda sea decir lo contrario y que justamente por esto es la moda decir lo contrario.
Keynes dijo “When the facts change, I change my mind.” ¿Estaría Maquiavelo de acuerdo con él? ¿Cambiaría su punto de vista si viera el cambio?¿Vería el cambio?¿Existe el cambio?
“Hay tres especies de cerebros: unos entienden por sí mismos, los segundos disciernen lo que otros entienden, y los terceros no entienden ni por sí mismos ni por otros; los primeros son excelentísimos, los segundos excelentes, los terceros inútiles.”
En la segunda de las alternativas que me planteo, quienes predican por la autenticidad pero no la llevan a cabo, son en realidad un híbrido entre el segundo y el tercer tipo, por ver lo que otros vieron, no entenderlo y así y todo repetirlo. Prestando un mínimo de atención, encontramos muchísimas personas respondiendo a este patrón, que Maquiavelo no vió (o por algún motivo no definió) y que son peligrosísimos.
Algunos realmente nos creemos la idea de que el cambio existe, lo respetamos y nos respetamos, lejos del marketing berreta. Es cuestión de tiempo probar si “Engáñanse muchas veces los hombres creyendo que la humildad vence siempre a la soberbia” sigue vigente también.
Newton, Innovación y Entrepreneurship
Ya todos sabemos que el mundo está cambiando: que los tiempos corren más rápido, cambio acelerado, globalización, cambios tecnológicos que se suceden (disco, cassette, cd, dvd, mp3… hasta los nombres son cáda vez más cortos, como si fuera necesario gastar menos tiempo en nombrarlos, por miedo a que cuando uno termine, ya hayan sido reemplazados), que la incertidumbre y la complejidad de los modelos han crecido, etc, etc, y ETCÉTERA.
Ahora pregunto: ¿Cuándo nos vamos a acostumbrar?¿Es que somos tan duros como especie que nos cuesta tanto adaptarnos al cambio?¿Por qué repetimos esto una y otra vez, sin detenernos a pensar un poco acerca de lo que realmente significa? En algún momento debería ocurrir que si la naturaleza es el cambio, el cambio nos parezca normal y lo a-normal el no-cambio ¿no?
Newton, innovación y entrepreneurship. La primera ley de Newton postula que “todo cuerpo continúa en su estado de reposo o de movimiento rectilíneo uniforme, a menos que actúe sobre él una fuerza que le obligue a cambiar dicho estado. La segunda ley explica qué ocurre si sobre un cuerpo en movimiento actúa una fuerza. En ese caso, la fuerza modificará el movimiento (…). En concreto, los cambios experimentados en la cantidad de movimiento de un cuerpo son proporcionales a la fuerza motriz y se desarrollan en la dirección de esta; esto es, las fuerzas son causas que producen aceleraciones en los cuerpos. ” (Wikipedia a veces sirve, otras no)
Siempre tuve la sensación de que la física newtoniana puede explicar bastante bien el comportamiento social. En este sentido, creo que la constante aceleración del cambio es básicamente una combinación de varias fuerzas combinadas:
- Cantidad de nuevas necesidades que dispara una innovación.
- Perturbación (o incomodidad) que producen estas nuevas necesidades, en gente cada vez mas acostumbrada a permanecer en su zona de confort, aprovechada, simultáneamente, por aquellos emprendedores-innovadores que detectan la necesidad y están .
- Cantidad de conexiones neuronales que dispara una nueva idea (como si fuera un brainstorming de dimensión global).
- No se me ocurren más, pero que las hay, las hay…
Con todo esto, intento decir que tiene que ser una percepción el hecho de que cada vez es más dificil el mundo de los negocios exitosos que perduren (y no es que yo no la sufra, pero estoy tratando de convencerme de que puede ser eliminada). Las oportunidades siempre existieron, porque no existe la solución definitiva de problemas: existe el “reciclaje” de problemas, que es como pasar de nivel. Una vez “solucionado” un problema, este se reinventa, volviéndose más complejo.
Si lo anterior es cierto, entonces basados en los supuestos mencionados, los clientes potenciales buscan soluciones a sus expectativas cada vez más altas de solucionar sus problemas más complejos, contando al mismo tiempo con mayor cantidad de sustitutos y alternativas. Lejos de ser una amenaza, esto debería ser aprovechado como oportunidad para obligarse a trabajar en pos de acercarse a la perfección (como consumidor, yo le compraría a alguien que me ofrece un producto que considero perfecto para mí).
ATENCIÓN: “Nadie es perfecto” es distinto a “nada es perfecto”: la frase se refiere a personas, y no a cosas; estoy convencido de que las cosas SI pueden ser perfectas, y los seres humanos podemos intervenir en el proceso de creación para ayudar a alcanzar ese objetivo.
Ahora bien, la perfección es de naturaleza específica. Por tanto, se me hace dificil (siendo optimista) encontrar un producto-servicio perfecto y masivo al mismo tiempo. Y si fuera cierto que perfección y masividad no van de la mano, me gustaría hacer una apuesta (for the record): no le veo mucho futuro a las compañías con mercados masivos. Creo que la tendencia va a llevar a cada persona a satisfacer sus necesidades y deseos consumiendo aquellos bienes que estén hechos a la medida de sus expectativas; aquellos que considere PERFECTOS en un momento-espacio dados. Y creo que cada vez más empresas podrán acceder a ofrecer en estas condiciones (de hecho ya lo están haciendo, solo queda que el cliente se de cuenta que puede contar con ello para toda su gama de consumos, como para crear mercados basados en nichos, en industrias donde hasta hoy es inviable).