La Verdadera Seguridad
Nuñez-Villa Crespo. Un recorrido habitual de mis Miércoles y Jueves. Pero hoy cambió algo: mucho control policial. Mucho más que de costumbre. Tanto en puntos críticos como en lugares -que a mi me parecieron- al azar.
Me sobresalté al pensar que desde el Gobierno podrían estar pensando en algo para empezar a combatir la inseguiridad (aunque más no sea para el show-off).
Pero me volvió el alma al cuerpo al pasar el segundo control. Junto al patrullero de la PFA había un masculino con la campera de AFIP.
Entonces me quedé mucho más tranquilo sabiendo que hay una institución velando por mi Seguridad Social, defendiendome de los productores y llevandolos a donde siempre tuvieron que estar: en otros países.

Ascendiendo en la Vida
La vida es una fuente de enseñanzas. Nunca se sabe dónde puede estar la llave que abrirá la puerta hacia la sabiduría infinita; hacia el éxito, el reconocimiento, el Nirvana, o lo que sea que uno busque para alcanzar su cénit.
En sintonía con lo que me viene pasando hace algunos días, la iluminación se me presenta en la forma del transporte público. Sin embargo, esta vez no vino en subte, sino en el 71, más precisamente en Paraná y Panamericana, muy cerquita del Shopping viejo. Debe haber sido por la buena vibra que hay en la zona: siempre supe que el corporativismo más acérrimo tenía mucho de espiritual; no hice más que comprobarlo.

Creo que cabe aclarar que no viajaba yo en dicho bondi, de modo que me fuera posible sacar la foto.


Qué Dicen las Cucarachas?
Estoy mirando C5N desde temprano, simplemente por la diversión de ver cómo defendían lo indefendible.
Ocurrió algo muy curioso: empezaron diciendo, sobre la victoria parcial de DN que “ojo, porque los votos se cuentan desde afuera hacia adentro” y que-se-yo-qué-más… como era de esperar, defendiendo a NK.
Lo loco es que de golpe empezaron a hablar pestes de NK y maravillas del “cambio político” y que “mañana, simplemente, empieza un nuevo país”.

“When the facts change, I change my mind.”
Cómo Mejoró el Subte!
Al principio pedían monedas.
Luego daban la mano, antes de pedir.
Empezaron a vender de todo, hasta las cosas más insólitas.
Más tarde, empezaron a vender de todo, y de marca.
La música siempre estuvo. Al principio era acústica: una armónica, una guitarra.
Más adelante fue una guitarra Y una armónica, simultáneamente y tocadas por el mismo artista, al mejor estilo León Gieco.
He visto también shows de dos personas: guitarra y acordeón, guitarra y trompeta… a esta altura, los mini recitales ya eran enfuchados: un amplificador con una batería de auto. El estilo también había evolucionado: ya no era solo folklore. Podía escuchar algún blues, algo de rock nacional de los 70, muy muy hippie.
Creía que ya nada me podía sorprender. Hasta que hoy me pidió permiso porque no pasaba comodamente por la puerta inter-vagon. Traía un teclado de 8 octavas, un amplificador y un soporte. Armó el set y se sentó en el medio del coche. Dijo algo así como “vamos a hacer un tema que todos conocen. Si no lo conocen, bienvenidos a la Tierra” -tengo que admitir que por un momento tuve miedo de no pertencer a este mundo- “Se llama ‘buen humor’”. Puso play a la secuencia (si, traía una secuencia armada a la medida de lo que iba a tocar). Arrancó una base de swing. Tocó esto.
Me dieron ganas de recomendarle Myproband.com, pero me tuve que bajar.
Cosecharás tu Siembra
Recién llego de 9 de Julio, provincia de Buenos Aires, y me encuentro con esta nota en La Nación. Al margen, Clarín no se da ni por aludido y en cambio publica esto, y Critica lo pone así.
La intención de este post no es analizar cómo reacciona cada diario a una misma contingencia (que a veces es un analisis que me divierte), sino dar fé: debiendo estar ya en plena campaña de siembra, puedo asegurar que “todavia no se ha sembrado una hectárea de trigo”.
Los motivos que argumenta el productor citado en las notas, son textualmente los mismos que escuché de los especialistas en la zona donde estuve hoy: la incertidumbre económica-política-climatológica.
Futurología Agricola. las proyecciones meteorológicas anuncian para Julio-Agosto el fin del fenómeno de La Niña (sequía) y el comienzo del ciclo de El Niño. El principio de la primavera es cuando se hace la siembra gruesa de Soja (Soja de Primera).
La cuestión es que en situaciones de estabilidad, probablemente la campaña de trigo hubiera sido un fracaso igual -por el clima desfavorable-, pero si se cumplieran los pronósticos, y lloviera un poco más durante la segunda mitad del año, la campaña de soja debería ser exitosa.
Según el oficialismo, la soja debería ser exitosa con crisis, sequía, meteoritos y todo: dicen que es un yuyito que crece solo. El tiempo dirá y en Diciembre veremos.
Nos falta valor
Estamos como estamos porque no generamos el valor suficiente.
Evadimos impuestos porque los impuestos son altos. Los impuestos son altos porque no generamos el valor agregado suficiente como para que sean bajos en relación con lo que generamos.
Nuestros sueldos son bajos porque, como empleados, no generamos el valor suficiente. Si generáramos más valor, nuestros sueldos serían más altos, generando mejores condiciones y mayor competencia entre los empleadores, quienes nos veríamos obligados a agregar valor a nuestros empleos para reternos.
Nuestros beneficios son bajos porque no generamos el valor suficiente (y porque los impuestos son altos).
Los servicios públicos son ineficientes porque a ninguno de los que trabajamos ahí nos importa la experiencia del usuario.
Los privados son ineficientes porque a la larga pensamos que es problema del dueño.
Los dueños somos ineficientes porque pensamos que la culpa es de nuestros empleados.
Constantemente estamos nivelando para abajo, porque somos una sociedad de mediocres. Y en cuanto alguno de nosotros tiene una chispa de virtuosismo y logra ver la luz, nos ocupamos de achatarlo (o bien lo echamos del país).
Lo más mediocre es que nivelar para abajo es nuestro consuelo para sentirnos más alto. Así es como aplaudimos a los que triunfamos en el exterior, porque nos sentimos identificados, con un nacionalismo ficticio: como si los millones que ganamos los tenistas nos elevara como sociedad.
Somos mediocres porque nos preocupamos más por la ficción que por la realidad (si es que existe tal cosa). Y porque hasta creamos ficciones a partir de las realidades. Porque es lo que nos gusta consumir. Porque preferimos consumirnos en vez de ahorrar. De esta forma, los que ahorramos y tenemos una prosperidad legítima relativa “a alguien debemos haber cagado”.
Y así es que se fugan los capitales. Aunque los capitales no se fugan. Los capitales no son presos de nadie. De hecho ni siquiera tienen vida propia. Los dueños de los capitales decidimos trasladarlos a otro país en donde generen un valor agregado mayor o constante o seguro o las tres al mismo tiempo, vale esto último para capitales de cualquier tipo.
De alguna manera, cuando el mundo entero se está dando cuenta de que en el nuevo modelo deja de existir el juego de suma cero, nosotros seguimos pregonando la profundización del modelo anterior.
Nos falta valor para darnos cuenta de todo esto y empezar a cambiarlo. Nos falta cabeza para tener paciencia y entender que no es un cambio de la noche a la mañana. Y probablemente si alguno de nosotros empezara, lo tildaríamos de iluso y lo incentivaríamos a abandonar sus ideales.
Nos falta valor para agregar valor. Pero es más fácil seguir así.
Peor que Bucay…
Es preocupante el nivel de la educación universitaria pública a mediatarde. Profesores, contenidos y alumnos, no se salva nadie (no nos salva nadie). Un ejemplo:
Bucay puede escribir lo que quiera. Puede plagiar a quien quiera. Puede atender a quien quiera. Pero que usen este cuento suyo, (que probablemente ni siquiera sea suyo), en una clase de Adm. del Personal de la U.B.A me parece preocupante, por el nivel del contenido.
Peor que el cuento y su contenido, es que una de las consignas es realizar “…como consultor, un análisis de situación y el planteo de una nueva propuesta para sus súbitos(*), ya que las finanzas del reino se encuentran en bancarrota a causa de no haber logrado ni el acopio de vino ni el cobro de impuestos. Realice un informe diagnostico y una propuesta para lograr la contribución de los habitantes de Uvilandia.”
Clase a clase es más fuerte la sensación de que me toman de pelotudo.
(*) Constantemente habla de súbitos. Que una vez se haya comido la “d”… pero ¿Todas?¿De dónde lo copiaron y por qué no se tomaron el laburo de releerlo?
De todas formas la solución al problema planteado me parece clara: El rey debe contratar a un equipo de funcionarios públicos, preferentemente encabezado por Abad, Moreno o Montoya -el último es el candidato más fuerte, dado que está desempleado. El equipo deberá ayudar a implementar una moratoria y un blanqueo de capitales. El año que viene se reformulará todo el sistema tributario de Uvilandia.
Por otro lado, el Rey es un iluso: piensa que el terreno de Juan va desde el monte hasta el rio, cuando en realidad todo el pueblo sabe que tiene otros terrenos al otro lado del río. Para solucionarlo a partir de ahora se implementará el COTI. Se empezará a trabajar utilizando una poderosa tecnología satelital para detectar construcciones no declaradas. El rey se llevará una sorpresa cuando descubra la pileta in-out y la cancha de paddle que construyó Juan.
Podría seguir con las retenciones al vino, los impuestos a las jarras, etc. Pero ya me aburrí.
Uvilandia, un país en serio.
UBAlandia a la tarde es una lágrima. Y lo peor de todo es que boché el primer parcial.
…La calidad de los administradores del mañana! La que nos espera! (Me hago cargo).
Intrapreneurship: ¿¿¿En Argentina???
El Cronista publicó ayer esta nota: Empresas en busca de sus emprendedores internos, que en realidad está basada en otro artículo de The Economist y algunos otros documentos (que no logro encontrar -estaría bueno que sean un poco más específicos con las fuentes).
En líneas generales, lo que El Cronista dice es que la tendencia indica que “las corporaciones tradicionalmente fueron reticentes a apoyar ideas arriesgadas; pero ahora esto puede cambiar, aplicando las metodologías del venture capital.” (?)
Más allá de la poca claridad del artículo, me planteo la siguiente pregunta: ¿Es aplicable el modelo de Intrapreneurship en Argentina?
Argentina: país con poca sin estabilidad económica, social, legal, institucional, etc. Donde según Jorge Etkin, (director de la Licenciatura en Administración de la Universidad de Buenos Aires) los modelos de negocios deben tener un horizonte de planeamiento de corto plazo para tener alguna chance de éxito, o dicho en otras palabras, el empresariado argentino es (y aún peor, debe ser) cortoplacista.
En principio, el Intrapreneurship podría ser aplicado en todo el universo de empresas: Pequeñas, medianas o grandes. Sé que el razonamiento que sigue es una generalización, y entiendo que pueden existir excepciones. Pero sospecho que para que el proceso rinda sus frutos en productividad, debería ser practicado en un número de empresas significativo; de poco sirve, a nivel País, que la práctica del Intrapreneurship sea la excepción de algunas pocas empresas.
Este otro artículo de The Economist tiene una frase que creo muy acertada y aplicable al escenario local: “…el Intrapreneurship intenta incentivar a los empleados full-time para que piensen como Emprendedores, a cambio de un sueldo fijo y la promesa de una jubilación”. En este sentido, si bien existen las herramientas para motivar en esta dirección (de hecho afuera se usan), claramente la forma de hacerlo no es la de un sueldo fijo, y entiendo que el empleador local está muy lejos de cambiar sus prácticas al respecto (excepto por Don Carlos, el de la propaganda de AFIP, que los blanquea a todos).
La cuestión es que en la Empresa Argentina, el empleado es considerado (y autoconsiderado) estríctamente empleado, y en el caso en que tenga la capacidad creativa, el “gen emprendedor”, el carácter y los conocimientos, es altamente probable que comience con el Emprendimiento a las 6 de la tarde (cuando se va de la oficina).
Y en el caso de que estemos frente a un tipo medio raro, que así y todo proponga una nueva idea de negocios, siempre está la posibilidad de un jefe que, de antemano, conteste “No va a funcionar Gutierrez. Póngase a trabajar y no pierda más el tiempo, hágame el favor.”
